En Memoria de Spock

 
 
 
 
Recordemos a la tripulación del Enterprise: un escoces, Scotty, un japonés, Sulu; un ruso, Chekov, una negra que se dio el primer beso interracial en televisión, Uhura; un mitad vulcano, mitad terrícola, el propio Spock, que en la vida real era judío y por eso tan gran valor del  mestizaje de su personaje, igual que  que el del creador de la serie en la vida real, Gene Roddenberry, casado con una goy, si no me equivoco, que era a veces doctora y otras la voz de la computadora.
 
La primera serie se emitió gracias a un cubano y una nortemericana Desi Arnaz y Lucile Ball quienes crearon la compañía Desilu. Nunca antes ni después una colaboración tan interracial contribuyó a tanta esperanza en el género humano. ¡Que lejos estábamos de la barbarie de los islámicos que destrozan estatuas porque tuvieron el mal gusto de ser creadas antes que Mahoma!

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